jueves, 20 de septiembre de 2012

Iniciativa preferente de Reforma Laboral


En mayo escribí en este mismo espacio una entrada titulada “Líderes sindicales” (http://novirtueorzen.blogspot.mx/2012/05/lideres-sindicales.html ), tras plantear de manera general la situación en torno a la vida sindical y los fallidos intentos de regularla a través de una Reforma Laboral, concluí que este asunto parecía no tener arreglo a corto plazo. Afortunadamente el panorama ha cambiado –gracias a la recién aprobada Reforma Política, que describiré a continuación– y el tema de la transparencia sindical es el primero en la agenda legislativa.

El miércoles 18 de julio, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión formuló la declaratoria de aprobación de la Reforma Política. A pesar de que se quedaron afuera propuestas importantes como la reelección de presidentes municipales y legisladores, o la propuesta de reducir el número de diputados plurinominales, la reforma incluye modificaciones que ya están teniendo un impacto en la presente legislatura y que pusieron a trabajar a diputados y senadores desde el primer día.

Entre otras cosas, la Reforma incluye: alternativas para la toma de protesta al Presidente de la República (en caso de que a la izquierda le dé por repetir el teatro de 2006), iniciativa ciudadana, consulta popular y la que me ocupa hoy: la facultad de “iniciativa preferente” para el ejecutivo. Esta consiste en otorgarle al Presidente la posibilidad de enviar dos iniciativas (ya sean nuevas o elegir dos que estén pendientes de dictamen) al Congreso para que en un periodo máximo de 30 días sean discutidas y votadas.

El presidente Felipe Calderón hizo uso de esta facultad y el 1ro de septiembre presentó dos iniciativas. Una al Senado y otra a la Cámara de Diputados (después de votarlas habrán de intercambiarlas). La más controversial es la de Reforma Laboral. Esta es muy similar a la presentada anteriormente por el PAN y tiene muchos puntos en común con otra promovida por el PRI. La diferencia principal es de carácter político. El Presidente propone que los sindicatos que cuenten con más de 150 miembros sean fiscalizados por auditores externos, así como el voto libre y secreto en la elección de las directivas sindicales. Ambas medidas buscan transparentar la vida sindical para evitar que continúen los abusos de parte de líderes vitalicios que han hecho fortunas a costa de los trabajadores.

 Parecía que este tema iba a desaparecer de la agenda durante todo el sexenio de Peña Nieto, afortunadamente el todavía Presidente Calderón logró introducirlo no sólo a discusión en el pleno sino a la agenda pública. Esta propuesta es particularmente interesante porque nos permitirá saber dónde se encuentra parado el Presidente electo Peña. Si logra presionar para que el PRI apruebe la Reforma –situación que veo casi imposible-,tendrá argumentos para demostrar que el suyo es de verdad un nuevo PRI y que no cederá ante presiones, incluso de su propio partido. En caso de que no sea aprobada, o se apruebe una versión diluida, quedará claro que los poderes de facto siguen teniendo una gran influencia en ese partido. No creo exagerar al decir que esto marcará la presidencia de Peña, tiene mucho que ganar o mucho que perder.

Es interesante ver también la reacción de la izquierda. López Obrador (¿Quién más?) ha dicho que su nueva lucha política será encabezar el rechazo a la Reforma Laboral. “Es una reforma de los jefes de Peña Nieto y Calderón (…) impulsada desde Washington, desde los organismos internacionales.” ha dicho Andres Manuel. Pinshi Obama, me cae…en plena campaña y tiene tiempo para meterse con nuestra autonomía sindical...

Así las cosas hasta el día de hoy. Será importante seguir de cerca las decisiones que tomen ambas cámaras.  La búsqueda de transparencia sindical (que tanto han promovido analistas como Denise Dresser) podría concretarse si así lo desea el Presidente electo, a quien habrá que recordarle que durante su campaña habló de la transparencia como principio al que se apegaría de llegar a la presidencia. Esta a un par de meses de colgarse la banda y ya tiene su primera oportunidad de refrendar ese compromiso.

 
Su excelencia Elba Esther primera del SNTE

martes, 17 de julio de 2012

No soy de aquí ni soy de allá


Hace mucho que no me daba una vuelta por el blog. Me hacía falta –y seguro que a ti también– un descanso de todo lo político. Tengo que confesar que cometí un error de novato. Sabía, igual que todos, que sin importar qué tan pulcra, vigilada y participativa fuera la jornada electoral del primero de julio, habría un conflicto posterior. Tontamente desaproveché el tiempo y no me preparé mentalmente para lo que dicho conflicto implicaría. Grave error. Subestimé, junto con otros despistados como yo, el efecto enajenante del insulto (carta principal de los incondicionales del candidato perdedor) y la capacidad somnífera del discurso victimista que pregonan. Pero lo peor de todo es la frustración –que tras varias semanas se convirtió en tedio– que genera el patético chantaje de algunos que se imaginan revolucionarios, toman una figura abstracta: “el pueblo” y se reservan el derecho de interpretar su voluntad. Sólo ellos saben lo que quiere y necesita el pueblo. Esta cualidad  de la que yo no gozo porque soy: imperialista, neoliberal, derechista y mezquino (esta es mi favorita) me recordó un fragmento de “A paso de cangrejo” en el que Umberto Eco habla del populismo mediático: “Apelar al pueblo significa construir una ficción. El populista es aquel que se crea una imagen virtual de la voluntad popular.”

 A mí todo esto me deja con un vacío, una suerte de orfandad. Me explico: si lo que dice AMLO, interprete y vocero de la voluntad popular, ungido no sé por quién, es cierto:

1 Si el pueblo está cansado del autoritarismo y luchará contra la imposición de Peña Nieto.

2 Y yo creo que Peña ganó porque es el que más votos tuvo.

3 Entonces yo no soy parte del pueblo.

Heme aquí, completamente solo (malditas convicciones democráticas e institucionales). No soy uno más del pueblo porque creo en las instituciones ergo no hay lugar para mí en la república amorosa, ni soy uno más de la “mafia del poder” porque no tengo una fortuna que cotice en varios cientos de Tsurus. Yo no figuro en la dicotomía Lopezobradorista.

A fin de cuentas, la concepción maniquea de las cosas de López no es novedad, lo que más me ha sorprendido de las últimas semanas es la virulencia de las consignas de algunos de sus seguidores. Vale la pena la columna de hoy de Federico Reyes Heroles en Reforma (http://jorgecastaneda.org/index.php?newsId=823C3A53-8514-1156-754F-95962EFE23E6) en la que se pregunta: “¿Qué van a hacer con todos los odios que están desatando? Porque cuando anden "rescatando" a la democracia mexicana, los odios seguirán aquí.” Esa es la parte que debería preocuparnos a todos. Cuando se asiente el polvo, Peña Nieto tome posesión (como hizo Calderón en 2006 a pesar de las protestas) y la gente regrese a su vida normal. ¿Cómo canalizar el odio y las pasiones desmedidas que dejaron crecer?

jueves, 31 de mayo de 2012

Bondades y peligros del #YoSoy132


La aparición inesperada del movimiento #YoSoy132  es sin duda lo mejor que ha pasado con la sociedad civil en México desde hace mucho tiempo (junto con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad de Javier Sicilia). Ha sacudido las preferencias electorales y los ánimos de decenas de miles, ha logrado también que medios internacionales volteen a ver a la juventud mexicana que después de décadas levanta la mano, y ha logrado concesiones de parte del duopolio televisivo en el tema de la transmisión de debates en cadena nacional. Todo esto, debo confesar, me llenó de emoción a un principio. La posibilidad de que una sociedad tan individualista como la nuestra se uniera en un movimiento que figure junto con los “Indignados” españoles, los “Occupiers” estadounidenses o los miles de jóvenes que por medio de protestas cambiaron la estructura política de Medio Oriente, generó en quienes vimos nacer el movimiento un fervor que nunca habíamos experimentado. Sin embargo, con el paso de los días –en mi caso por lo menos–, la emoción ha cedido. Si bien comparto y seguiré aplaudiendo y apoyando muchas de las metas que el movimiento ha planteado, he decidido (usando la palabra de moda entre políticos) deslindarme de ciertos aspectos o de ciertas corrientes que considero han dañado el espíritu estudiantil y apartidista del #YoSoy132, mismas que explicaré a continuación.

El día 29 de mayo, se reunieron en Ciudad Universitaria alrededor de 7,000 simpatizantes del movimiento, entre los cuales había representantes de 35 universidades (públicas, privadas, nacionales y extranjeras). Se le llamó “Asamblea General de Universitarios” a este encuentro que tenía como meta definir propuestas y acciones del movimiento. Después de horas de deliberación, se delineó una agenda, de la cual se desprenden estos puntos (entre muchos otros):

*Contra la manipulación mediática. Este punto me parece clave y apunta a la causa original de descontento entre quienes estuvimos en la Ibero el “viernes negro” y descubrimos a los medios contando una historia distinta a lo ocurrido. Ha habido avances en materia de cobertura de eventos electorales de parte de las televisoras (incluidos eventos de campaña, protestas estudiantiles y el segundo debate presidencial que se llevará a cabo el 10 de junio) gracias a las marchas y la difusión de videos del movimiento. No es poca cosa lo que se ha logrado y se debe seguir por el mismo camino, me sumo a las consignas en este sentido y creo que la presión a las televisoras no debe cesar y deben incluirse otros medios como los diarios de la Organización Editorial Mexicana, que como todos pudimos constatar el sábado 12 de mayo, manipularon completamente la información beneficiando en este caso al candidato priista. La progresiva apertura y eventual imparcialidad de los medios es el mejor legado que podría dejar el #YoSoy132. Me uno a los estudiantes del ITAM que en su propia asamblea decidieron mantenerse en el movimiento y defender la democratización de los medios pero no asumir la posición descrita en el siguiente punto:

*Contra la imposición de EPN Aquí es donde empiezo a diferir con un amplio sector de quienes componen el #YoSoy132. Esto no significa que apoye al candidato mexiquense, cuyo proyecto no me parece el más adecuado, lo que significa es que no concuerdo con la idea de “imposición”. México es un país democrático en el que el voto es debidamente contabilizado y vale. Aducir un fraude electoral en la pasada elección, sin presentar pruebas, es especular. A partir de ahí, de la especulación y la insatisfacción, quienes apoyan al candidato que quedó en segundo lugar en 2006 aseguran que en una democracia efectiva como la mexicana, Televisa o el PRI pueden imponer un presidente. Eso es tomar partido. ¿Dónde quedó el carácter apartidista del movimiento? Los medios influyen y manipulan, generan percepción pero no otorgan la banda presidencial, eso lo hacemos los ciudadanos con nuestro voto. Los tiempos del dedazo se acabaron y no debemos demeritar lo que se ha logrado con la fundación del Instituto Federal Electoral, organismo independiente de la voluntad de cualquier partido. #YoSoy132 debería ser un movimiento que preserve la democracia en este país, no que descalifique de la contienda a un candidato, por malo que sea. Quiero dejar claro que son algunos de los participantes del movimiento los que toman estas posturas, no critico al grueso de los involucrados. Y es a ellos a quienes me dirijo cuando escribo lo siguiente: Escuché en la marcha que partió de la Estela de Luz, en repetidas ocasiones, la siguiente consigna: “Si hay imposición, habrá revolución” la postura de estas personas, según entiendo (no cito a nadie), es que si el ganador de la contienda es Enrique Peña Nieto, desconocerán el resultado nuevamente e instaurarán la segunda república legítima. Es irónico que aquellos que se llenan la boca con palabras como “democracia” pequen de antidemocráticos al dar por descontado que no hay forma de que el candidato priista gane con el voto de los mexicanos. Es tan posible (no hablemos de probable porque no hay encuesta que satisfaga a todos) que gane la elección Enrique Peña Nieto, como Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador o Gabriel Quadri.

Este movimiento civil –como cualquier otro– debe apuntar a ser observador electoral y denunciar cualquier abuso a la autoridad competente: el IFE (única institución que tiene como facultad descalificar a un contendiente), no a calificar la elección. Un movimiento ciudadano no tiene la atribución, porque no debería tenerla nadie más que la autoridad creada para eso, de dar por válido o no un resultado.

El movimiento irá en la dirección en que lo guíe la mayoría, a mí en lo personal me preocupa el tono de ciertas consignas e incluso amenazas como la siguiente:

“llamar a una huelga general, en caso de ocurrir lo que llamaron “una imposición del Presidente”.[1]

Utilizar a la Universidad Nacional como chantaje en una contienda electoral me parece muy peligroso. Lo que más necesita México es educación, no importa quién sea presidente. Les imploro, como estudiante, como aliado en la búsqueda de la democratización de los medios y la participación de los jóvenes en la esfera pública, que no tomen de rehén a una institución educativa. Si lo hacen, ¿Qué diferencia habrá entre ustedes y Elba Esther Gordillo o los maestros paristas de Oaxaca? Es importante la congruencia.

Hay que entender que al final, los presidentes sólo duran seis años. La educación es irremplazable y es lo que más le urge a México.









[1] http://www.animalpolitico.com/2012/05/comienza-la-asamblea-general-de-universitarios-de-yo-soy-132-en-la-unam/

jueves, 24 de mayo de 2012

La Marcha #YoSoy132

Tras la visita de Enrique Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana –evento que abordé en este mismo espacio–, surgieron descalificaciones en contra de los estudiantes de esa institución: se les acusó de no pertenecer a la misma, de estar entrenados por el candidato del PRD, entre otras cosas. En respuesta a dichos señalamientos, un grupo de alumnos grabó y difundió un video en el que credencial en mano revelan su nombre y número de cuenta. Todo esto para dejar en claro que si el candidato priísta pasó un “viernes negro” en las instalaciones de la Ibero, fue por la convicción crítica de los alumnos, no por factores o influencias provenientes del exterior. El video, que ha sido ampliamente difundido por redes sociales, se titula “131 alumnos de la Ibero responden” y puede ser consultado aquí: (http://www.youtube.com/watch?v=P7XbocXsFkI&feature=player_embedded)

El video y la valentía de quienes ahí aparecen, generaron muestras de solidaridad de parte de otros estudiantes, primero de universidades privadas (Anáhuac, ITAM y Tec de Monterrey), y posteriormente de la Universidad Nacional y el Politécnico. Así surgió el movimiento #YoSoy132, que apunta a generar un cambio en la cobertura que dan los medios a las campañas electorales. Tiene como objetivo principal promover la democratización de los contenidos mediáticos, de manera que no se creen percepciones que redunden en una ventaja para unos u otros. Está claro que ser objetivo y veraz no se limita a asignarle la misma duración o longitud a las notas de los cuatro candidatos, implica también evitar la omisión de datos que tergiversa las cosas e induce a la audiencia a favorecer al candidato que la televisora o el diario decida “cuidar”.

El movimiento convocó a una marcha el día de ayer en la controversial Estela de Luz (monumento construido con motivo del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución) en Paseo de la Reforma. La cita –a la que confirmaron miles de estudiantes de todas las universidades del D.F. vía Facebook– se fijó a las seis de la tarde. Llegué a las cinco y ya había varias docenas de personas, en su mayoría estudiantes, esperando en los alrededores del monumento.
Preparaban mantas y carteles, algunos fueron más allá y armaron pequeñas televisiones de cartón que usarían como cascos. Una joven congregaba a una multitud de fotógrafos a su alrededor mientras entonaba –acompañada sólo de una guitarra– “Exijo más educación…quieren embrutecernos con la televisión” y arrancaba aplausos de la creciente audiencia.
A las 5:20 ya se contaban en cientos los asistentes. Se escuchaban “goyas” y consignas como “Ibero aguanta, el Poli se levanta”, el ambiente era definitivamente universitario. Pasaban los minutos y descubría con gusto que,  en apego a los objetivos y lineamientos delineados en el cartel de la marcha, aquí la liga: (http://yosoy132.mx/), ninguno de los asistentes se expresaba a favor de algún partido o candidato, a todos parecía quedarles claro que el movimiento era de carácter apartidista. El gusto se convirtió en decepción cuando noté que a una veintena de jóvenes les habían repartido ejemplares de La Fuerza del Sol, el quincenario del PRD en el Distrito Federal.
Me dediqué a buscar al repartidor para cuestionarlo, lo encontré a los alrededores del monumento repartiendo ejemplares a los recién llegados y me acerqué a hablar con él.
–¿Quién te paga? –le pregunté
–Umm, no nadie, lo hago por amor al arte –respondió empezando a incomodarse.
–¿Repartes propaganda gratis entonces? –Se quedó callado y me entregó un ejemplar. Sólo tuve tiempo de examinar la portada cuando me interrumpió para pedir una cooperación –Apóyame con una moneda –me dijo, le respondí que no traía cambio y rápidamente me arrebató el diario que “por amor” repartía en un evento estudiantil y apartidista. Me alejé unos metros y claramente preocupado u ofendido se acercó a una “colaboradora” que cargaba no menos de 50 ejemplares. –Ése –exclamó mientras me apuntaba con el dedo. Esbocé una sonrisa y continué mi recorrido. Era ingenuo pensar que los partidos, en este caso el PRD, no fueran a lucrar con un evento de esta magnitud.

A las seis en punto la Estela de Luz y sus alrededores estaban completamente abarrotados. Se dice que asistieron alrededor de 15,000 personas, entre las cuales se encontraba el poeta Javier Sicilia del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.
“Ibero aguanta, el pueblo se levanta” y “No somos porros, somos estudiantes” eran las consignas más populares.  Fue alrededor de media hora el tiempo que duraron las protestas enfocadas en el objetivo original, lo que se refiere a los medios y su cobertura. A partir de las 6:30, el contingente se movilizó hacia la glorieta del Ángel de la Independencia y las protestas cambiaron. Enrique Peña Nieto y Elba Esther Gordillo se convirtieron en el objetivo: “Aquí se ve, aquí se ve, que Peña Nieto presidente no va a ser”, “El que no brinque es Peña” y “Elba Esther, Elba Esther tú también vas a caer” exclamaban miles al unísono. El plan era mantenerse en la banqueta para no alterar la circulación sobre Reforma, pero rápidamente se adueñaron de los dos carriles en sentido oriente. Los autos que circulaban del lado opuesto expresaban su apoyo con gritos, pulgares arriba y el sonido de sus claxons.

Al llegar al Ángel se hizo una pausa y habló un señor que estuvo presente en el movimiento estudiantil de 1968:

 –Deben de seguir adelante…la estafeta del ’68 la deben de tomar. –Exclamó a través de un megáfono. Este fue uno de los momentos de mayor efervescencia, se repitieron las consignas contra el candidato del PRI y un pequeño sector gritaba “¡Zócalo, Zócalo!”. La marcha tenía nuevo objetivo.
Fue una larga caminata de Reforma a la explanada del Zócalo pero la aglomeración no disminuyó en ningún momento. Es indudable que todos los presentes estaban ahí por convicción, –es difícil que alguien camine varios kilómetros sosteniendo pancartas en el aire y gritando a todo pulmón si no cree en la causa que defiende–, el problema es que cada quien defendía causas distintas. Si bien son legítimos los reclamos de todos los sectores de la población, conforme pasaba el tiempo se iba perdiendo el sentido “estudiantil” del movimiento. La marcha se convirtió en un pretexto para “mentarle la madre” al PRI y a Televisa, y en menor grado a Felipe Calderón (sobre todo de parte de algunos afiliados al Sindicato Mexicano de Electricistas). ¿Valió la pena? Definitivamente sí. El movimiento creció tanto que los medios tuvieron que cambiar –aunque sólo superficialmente– la línea que siguen en la cobertura de eventos políticos. Después de más de una semana del evento en la Ibero, Carlos Loret de Mola dedicó varios minutos en su noticiero matutino a exponer, sin tapujos, lo que sucedió con EPN, y recibió en el estudio a tres estudiantes que estuvieron ahí. Insisto en que estas son oportunidades que deben aprovecharse, creo que el primer paso ya se dio, llamar la atención de la ciudadanía y de los medios. Es esencial evitar que de aquí en más se asocie el #YoSoy132 con la campaña de López Obrador, porque somos muchos los que buscamos imparcialidad en los medios y NO comulgamos con las ideas del candidato de la izquierda. Los organizadores del movimiento entendieron esto y fueron muy claros en el carácter apartidista que lo distingue, es una lástima que algunos, así sean miles, traten de utilizarlo para favorecer a AMLO o insultar a Peña Nieto (Hay mucho material para hacer una crítica fundamentada del PRI y del mexiquense. Los argumentos pesan y duelen más que los insultos).
 Ojalá el movimiento derive en una organización ciudadana que aporte al debate público y esté dispuesta a tolerar o incluso celebrar la crítica en su contra. Concuerdo con León Krauze en que “Toda crítica, incluso la mal intencionada, es constructiva”[1], el movimiento tiene un gran potencial, espero que no se desperdicie.











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1 KRAUZE, León, “Un México mejor”, Sin Embargo, 24 de mayo de 2012, http://www.sinembargo.mx/opinion/24-05-2012/7117

martes, 22 de mayo de 2012

Líderes sindicales


Javier Lozano Alarcón, quien desde que terminó su gestión como secretario del Trabajo ha dedicado mucho de su tiempo al proselitismo “agresivo” –por decir lo menos–, burlándose del candidato Priísta Enrique Peña Nieto en cada oportunidad que tiene, puso de lado los ataques en 140 caracteres y publicó el día de ayer en El Universal un artículo titulado: “La inmaculada autonomía sindical”, en el que critica con argumentos los abusos y privilegios de los líderes sindicales en México. Es evidente que obedece a una estrategia electoral la publicación de un texto así, días después de que el diario Reforma detalló los lujos con los que vive la hija del Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana –e impulsor de la campaña de EPN–, Carlos Romero Deschamps. Sin embargo, el texto de Lozano vale la pena para entender cómo y por qué los líderes sindicales como Elba Esther Gordillo y el antes mencionado se han enriquecido a costa del país.

La autonomía sindical  –como nos dice Lozano–, es un principio consagrado en la constitución, como parte del artículo 123:

XVI.- TANTO LOS OBREROS COMO LOS EMPRESARIOS TENDRAN DERECHO PARA COALIGARSE EN DEFENSA DE SUS RESPECTIVOS INTERESES, FORMANDO SINDICATOS, ASOCIACIONES PROFESIONALES, ETC.[1]

La Ley Federal del Trabajo publicada en el Diario Oficial de la Federación en 1970, durante el sexenio de Díaz Ordaz, establece en el artículo 359 que:

LOS SINDICATOS TIENEN DERECHO A REDACTAR SUS ESTATUTOS Y REGLAMENTOS, ELEGIR LIBREMENTE A SUS REPRESENTANTES, ORGANIZAR SU ADMINISTRACIÓN Y SUS ACTIVIDADES Y FORMULAR SU PROGRAMA DE ACCIÓN.[2]

Amparados en estos estatutos, dichos líderes han podido perpetuarse en el poder, gestionando a su antojo los recursos con que cuentan los sindicatos. Noticias MVS reveló que en el caso del SNTE de Elba Esther Gordillo, son 6 millones de pesos diarios los que obtiene por concepto de cuotas[3]. Para cambiar esta situación deben promoverse reformas a estos puntos, como se hizo en el año 2010 por parte de Acción Nacional. Dicho proyecto de ley incluía “que la elección de los líderes sindicales sea por el voto secreto y directo de los afiliados, y suprimir la obligación del descuento de cuotas”[4] la reforma en su conjunto fue rechazada por el PRI argumentando que la forma de presentar la iniciativa no fue la indicada. Es evidente que el Revolucionario Institucional hará lo posible por detener cualquier intento de reforma que acote el poder de sus aliados –Romero Deschamps ocupa el séptimo lugar en la lista de plurinominales al Senado por el tricolor– ,está entonces en los otros dos partidos impulsar un proyecto de unidad que por medio de la inclusión de clausulas que modifiquen y transparenten la forma de elección de líderes en los sindicatos, logre limitar el poder y los privilegios de estas personas que lejos de defender los intereses de los trabajadores –razón de ser de los sindicatos–, llevan décadas enriqueciéndose de manera obscena.

Falta claridad de parte de JVM y AMLO en cuanto a la estrategia que llevarán a cabo para modificar la constitución con un congreso desfavorable y plagado de agentes que promueven los intereses de los líderes sindicales. Si no son capaces de delinear un plan que por la vía legislativa modifique los comportamientos antes citados, pecan de ingenuidad, o peor aún, de mentirosos. Sin una agenda de unidad legislativa, las promesas no son más que sueños guajiros y eso, en política, es demagogia.

Debemos estar de acuerdo con Denise Dresser cuando afirma que una de las circunstancias que más dañan a México es el poder de veto que tienen aquellos que aseguran la perpetuación de sus intereses. Este es el primer punto en que deben concentrar su atención quienes de verdad quieran cambiar las cosas, eliminar a los lobbyists de las cámaras, sólo entonces podrán aprobarse reformas que ataquen la corrupción sindical. Prometer lo segundo sin resolver lo primero es simple manipulación.

 




domingo, 13 de mayo de 2012

Peña Nieto en la Ibero II


    El tema de la visita de EPN a la Ibero ha sido muy manoseado estos días y cada quien lo ha utilizado según su conveniencia. Entiendo que así funcionan las cosas en las campañas electorales pero creo que es importante hacer notar que personas que no estuvieron ahí publican opiniones parciales y poco objetivas, incluso ofendiendo a una institución que durante décadas ha destacado por su alto nivel académico y humano. Hoy escribo tras leer a Ricardo Alemán en su columna de Excelsior del 13 de mayo. El texto se titula “Peña y la Ibero”, hace declaraciones como la siguiente:

“universitarios interesados —sean profesores, directivos o estudiantes— se han dado a la tarea de inducir políticamente a estudiantes a los que instruyen con tácticas de odio, irracionalidad, violencia e intolerancia, propias del otrora porro preferido de López Obrador. Nos referimos, claro, a Gerardo Fernández Noroña”

    En respuesta quiero abordar el tema desde el aspecto realmente importante, poniendo de lado lo electoral –que es en realidad lo de menos–. Lo que pasó el 11 de mayo en la Ibero es relevante como expresión de descontento en contra de un sistema de justicia que solapa los abusos y violaciones a los derechos humanos, y como muestra de solidaridad de una comunidad crítica y preocupada por su entorno con un grupo menos favorecido. La forma de protestar en algunos momentos no fue la adecuada (ya lo expresé en la entrada anterior) y gracias a algunas personas (seguramente sin consciencia de lo que estaban haciendo), terminó por politizarse el evento. Me refiero a quienes (y reitero, son muy pocos) mostraron carteles del PRD y gritaron consignas a favor de López Obrador. El problema es que al hacer esto permitieron que se le diera un uso electoral a una expresión universitaria que tenía un origen mucho más profundo. La atención de los medios se fijó –por obvias razones de conveniencia– en estas personas y opacó la verdadera intención que era denunciar lo sucedido en Atenco (decenas de  mujeres violadas, 2 jóvenes asesinados y más de 200 detenidos). Al gritar “López Obrador” o “AMLO” le dieron la excusa perfecta a Pedro Joaquin Coldwell (presidente del PRI) y Carolina Viggiano (esposa de Rubén Moreira y diputada de ese partido), ambos presentes ese día en la Ibero, para descalificar lo que sucedió y difundir la hipótesis de que todo fue orquestado por el candidato de izquierda y su movimiento, misma que han adoptado periodistas como Alemán.

    La universidad Iberoamericana es una institución que dedica mucho tiempo y recursos a programas de ayuda y de protección de los derechos humanos. Es una universidad preocupada por los grupos menos favorecidos como las comunidades indígenas o los migrantes. Todo esto, aunado a su carácter humanista, despierta un sentido de responsabilidad en los estudiantes que los hace solidarios con su entorno. Es de la combinación de estos factores que surge el descontento, totalmente fundamentado y respaldado en hechos y cifras, que encontró como catalizador la presencia del candidato priísta. A Enrique Peña Nieto se le increpó por su rol en lo ocurrido en Atenco, no por sus habilidades como administrador o la cantidad de libros que lee, ni se le comparó con el candidato de la izquierda. Es una pena que el verdadero sentido de la expresión, que si se le juzga de la manera adecuada es un admirable acto de empatía y apoyo, se pierda por algo tan banal como la política. No es una derrota para Peña Nieto, ni es un triunfo para López Obrador, es una muestra de que gente que pertenece a un estrato elevado en términos socioeconómicos (La Universidad Iberoamericana es una de las más caras del país), tiene la integridad y calidad humana como para hacer suya una lucha que viven quienes se encuentran en los estratos más bajos.

    Debe celebrarse la labor que llevan a cabo quienes ahí laboran, que le dan un sentido humano a la educación de los líderes de las siguientes generaciones. Y quiero subrayar que en ningún momento, de parte de ningún profesor, directivo o estudiante ha habido “tácticas de odio, irracionalidad, violencia o intolerancia”.

    Como en todas las protestas hubo quienes se dedicaron a hacer ruido por inercia, sin entender en realidad lo que sucedía. Estas personas tomaron actitudes que como he expresado con anterioridad, deben considerarse una falta de respeto: a un invitado, milite en el partido que sea, se le debe agradecer su tiempo y permitirle exponer sobre lo que se le cuestiona. Concedo que se equivocaron en la forma o el momento de protestar pero, de ahí al “odio” hay un largo trecho.

    Lo que debe quedar claro es que las muestras negativas no fueron generalizadas y no tienen por qué empañar la buena intención y comportamiento de los demás, que no hicieron otra cosa que aprovechar un espacio plural para expresarse. Al final cada quien sabe qué hizo y por qué. Para citar a Gabriela Warkentin (directora de comunicación de la UIA): “Quien agrede e insulta sólo se representa a sí mismo.”


viernes, 11 de mayo de 2012

Peña Nieto en la Ibero


    Hace unas horas, Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional –en alianza con el Partido Verde– a la presidencia de la república, visitó la Universidad Iberoamericana como parte del ejercicio Buen Ciudadano Ibero.

    La cita era a las 10 de la mañana, a las 9 el auditorio ya estaba lleno. Mientras Peña seguía con Carmen Aristegui, en su primer compromiso de la mañana, en la Ia Ibero ya se podían escuchar consignas tanto en contra como a favor del priísta. Alumnos con cartulinas alusivas a lo ocurrido en Atenco arrancaban aplausos a la inquieta multitud. “Ni un aplauso para este asesino” podía leerse en una pancarta improvisada. No tardaron los “Ectivistas” (grupo de jóvenes que apoyan a EPN) en hacerse notar con gritos de “Peña presidente” mientras repartían sus propias pancartas con el hashtag #contigohastalospinos e intentaban silenciar a los opositores. El auditorio José Sánchez Villaseñor parecía mercado. Se repartían diversos objetos como máscaras (de Carlos Salinas), copetes de plástico y carteles. Afuera se distribuían folletos informativos sobre los abusos y asesinatos de Atenco. Fue alrededor de las 10 con 5 minutos que apareció el invitado de honor. Ataviado en un traje azul marino, luciendo un impecable peinado (que se ha convertido en una especie de trademark), llegó Enrique Peña Nieto. Nuevamente se encendieron las pasiones en ambos bandos y comenzó la guerra de las consignas, guerra que dominaron en un principio los Ectivistas, mucho mejor organizados, pero que rápidamente se inclinó hacia el otro lado. Tras una breve apología de la democracia y un repaso a su propuesta educativa, Peña se dispuso a contestar preguntas del público. La mayoría de las preguntas tenían como objetivo, más que aclarar dudas, hacer tropezar al candidato estrella del PRI. Incluyeron temas como la deuda de Coahuila, la alarmante tasa de feminicidios en el Estado de México o la relación con Elba Esther Gordillo. Como buen político, Peña Nieto logró evadir los cuestionamientos difíciles y salió bien librado de las cinco rondas de preguntas. Se le podrá criticar su falta de cultura pero en lo que toca a la evasión, el uso del lenguaje corporal y la templanza ante los ataques, Peña es tan bueno como el resto de los aspirantes a la presidencia, o quizás mejor.  A fin de cuentas fue casi hora y media de discurso –interrumpido a momentos por gritos y descalificaciones– pero nada de substancia. No hubo de parte del mexiquense ninguna propuesta concreta. Adiestrado en el arte de la demagogia, dejó fuera los cómos de sus promesas de campaña y se limitó a enumerar logros de su administración como gobernador del Estado de México. Cuando se anunció que el encuentro había concluido y Peña pensó que lo peor había pasado, se topó con más de mil estudiantes indignados y combativos que lo esperaban afuera. Salió, junto con su séquito de guardaespaldas, por la puerta trasera. El intento de evadir a quienes esperaban una posibilidad de increparlo por su rol en la matanza de Atenco resultó inútil. Tuvo que enfrentarse a las consignas universitarias, le gritaban “cobarde” y coreaban “Peña, la Ibero no te quiere” mientras buscaban detener su avance. Fue gracias a una veintena de guardaespaldas que logró acceder al edificio donde se encuentra la estación de radio –donde tenía pactada una entrevista–. Estuvo ahí más de media hora, a fin de cuentas no ingresó a la cabina y emprendió la retirada con el ejército de guaruras que lo acompañaban. Tuvo que rodear el edificio y pasar cerca de donde un grupo de niñas vestidas de blanco sostenían, sobre una fuente teñida de rojo, una manta con la leyenda: “Todxs somos Atenco”. Finalmente, el repudiado candidato llegó a su transporte –una de tres Suburban negras–, y se retiró mientras en la Ibero se entonaba al unísono “Se ve, se nota, su cola de ratota”, entre otras expresiones.

    Ha habido mucha confusión con respecto al origen de los opositores del candidato, lo que es seguro es que el acceso a la universidad está limitado a estudiantes con credencial. No pueden acceder personas externas; agitadores, porros, etc. A decenas de personas (vecinos de Cuajimalpa) que también buscaban protestar contra el priísta se les negó el acceso y tuvieron que permanecer fuera de las instalaciones. Para bien o para mal, lo que se vio en la universidad el día de hoy es el sentir de esa comunidad, sin influencias externas.


     Puede argumentarse que hubo expresiones irrespetuosas en contra del candidato tricolor dentro del auditorio, mismas que no tienen cabida en un espacio universitario. Y es que más allá de afiliaciones políticas, El Buen Ciudadano Ibero es un encuentro académico y plural (así ha sido con todos los candidatos), no es aceptable que se le interrumpa a un invitado mientras responde preguntas de la comunidad universitaria. Sin embargo, el ambiente que se gestó fuera del recinto es otra historia, lo ahí expresado demuestra la buena preparación de los estudiantes y su interés por temas políticos e históricos. Ninguno de los reclamos que expresaron carece de sustento, invito al lector a investigar un poco sobre lo ocurrido en Atenco, el índice de feminicidios del estado que gobernó Peña, su relación con Arturo Montiel, etc. La Ibero tiene un perfil humanista y crítico. Lo ocurrido hoy es muestra cabal de esta condición y debe celebrarse. Esta institución es un referente en lo que a libertad de expresión se refiere. Más allá de la corriente o partido con que se identifique cada quien, debemos entender encuentros como éste –donde existe oposición y crítica– como parte esencial de la democracia. Este tipo de ejercicios resultan mucho más ilustrativos e interesantes que los espectaculares, pendones, anuncios radiofónicos y spots televisivos con los que nos inundan los candidatos (todos). El acercamiento con la gente es lo que vale y nunca debe menoscabarse la libertad de expresión, le duela a quien le duela.



domingo, 22 de abril de 2012

Cristina, la nacionalización y el peje Peronista


La presidenta y la expropiación

Tras la controversial decisión de Cristina Fernández de Kirchner de expropiar el 51% del capital de YPF, propiedad del grupo Repsol de España, se han escuchado críticas y elogios de parte tanto de economistas e intelectuales como de ciudadanos de a pie. Mario Vargas Llosa afirma en La guerra perdida  (El País 22/04/12) que “las semejanzas de lo ocurrido a Repsol en Buenos Aires con los métodos de que se ha valido Chávez en Venezuela son tan grandes que parecen obedecer a un mismo modelo” el artículo es una atinada y puntual crítica al intervencionismo económico. Medidas como los subsidios al consumo (suman 75,000 millones de pesos [ARS] en el presupuesto de 2012)[1] y la nacionalización de YPF, tienen al país navegando por un rumbo que se augura tormentoso para alrededor de 40 millones de personas, cuyas vidas dependen de la habilidad al timón de la viuda del ex presidente Néstor Kirchner.

Recordando los días del Peronismo, Argentina rema contracorriente. El gobierno privilegia una política de bienestar –a pesar de que las circunstancias actuales en nada se parecen a la bonanza que trajo la posguerra al gobierno de Perón– y por medio de un discurso demagógico pretende incitar un nacionalismo mal entendido que no sirve para otra cosa que tapar las crisis de fondo que padece el país andino. En el perfil de la presidenta en facebook puede encontrarse un desplegado que aclara los motivos de la expropiación. Las opiniones ahí vertidas por ciudadanos comunes van en el sentido del agradecimiento y el patriotismo exacerbado. Estoy de acuerdo con la “soberanía de los recursos” pero hay que recordar que la eficiencia de las empresas cuyo control está en manos del Estado tiende a reducirse enormemente, pensemos en PDVSA en Venezuela o PEMEX en México (caja chica del gobierno). La nacionalización de empresas petroleras trae usualmente como consecuencia un optimismo sin fundamento que redunda en dependencia de dichos recursos para sustentar la economía nacional. YPF puede convertirse rápidamente en un pozo sin fondo para los argentinos si se conjugan ambos factores de riesgo (ineficiencia y dependencia). Esto sumado a la impresión negativa que han dejado en la comunidad internacional –ni hablar de lo que piensan los españoles ahora–, sin duda ahuyentará aunque sea temporalmente las inversiones extranjeras, en el peor de los casos aislándolos cada vez más de un entorno globalizado que privilegia la interdependencia de naciones. Remar contracorriente ha probado ser un error en los países del bloque Bolivariano (Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua) esperemos que no sea el caso de Argentina.

Semejanzas y diferencias con el caso mexicano

México se encuentra en una coyuntura muy particular, la elección presidencial de julio tendrá repercusiones que seguramente afectarán (para bien o para mal) a las siguientes generaciones. Los candidatos de Acción Nacional (JVM), el Revolucionario Institucional (EPN) y Nueva Alianza (Quadri) se decantan por una estrategia económica opuesta a lo antes mencionado de Cristina Fernández; la apertura de PEMEX es el tema principal sobre la mesa –en lo que se refiere a lo económico por lo menos–, todos coinciden en la necesidad de abrir la paraestatal a inversión privada que le permita aprovechar los recursos con que cuenta, echando mano de tecnologías que no posee actualmente. En contraste (y no es guerra sucia) se encuentra Andrés Manuel López Obrador, quien, al igual que la presidenta argentina, ha decidido pregonar el discurso de la “soberanía de los recursos”. Las similitudes del Tabasqueño con los dirigentes del Cono Sur no terminan ahí, vale la pena recordar algunas de las “Veinte verdades peronistas” que reveló Juan Perón el 17 de octubre de 1950:

La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.
El Peronismo Lopezobradorismo es esencialmente popular. Todo círculo político es antipopular, y por lo tanto, no es peronista Lopezobradorista.
El Peronista Lopezobradorista trabaja para el Movimiento Morena. El que en su nombre sirve a un círculo, o a un caudillo, lo es sólo de nombre.
Para un Peronista Lopezobradorista de bien, no puede haber nada mejor que otro Peronista Lopezobradorista.
Los dos brazos del Peronismo Lopezobradorismo son la Justicia Social y la Ayuda Social. Con ellos damos al Pueblo un abrazo de justicia y de amor.
El Peronismo Lopezobradorismo anhela la unidad nacional y no la lucha. (Ofrece su mano franca a quienes lo han ofendido)

Perón las compartió con su pueblo “Para que las propaguen como un mensaje de amor y justicia por todas partes”. Las circunstancias de la Argentina de los años 40’s y 50’s son muy distintas a las del México contemporáneo, pero podemos encontrar extraordinarias similitudes entre los discursos de quienes ostentan o aspiran al poder hoy y quienes lo hicieron hace más de 50 años al sur del continente. Ninguno de los postulados antes descritos son equivocados, sería extraordinario que se cumplieran, sin embargo, como la historia ha probado (para muestra el antes mencionado régimen) del discurso y las buenas intenciones a la práctica hay un largo trecho. No tengo ninguna duda de que Andrés Manuel López Obrador es un tipo bien intencionado pero ha sido incapaz de sacudirse –a pesar de asegurar que esta es la buena y si no “a la chingada” – el complejo de “Mesías Tropical”[2] que lo aqueja.




[1] Redacción, Reversa total: El gobierno frena la eliminación de subsidios para mantener el consumo, en El intransigente 19 de marzo de 2012 http://www.elintransigente.com/notas/2012/3/19/reversa-total-gobierno-frena-eliminacion-subsidios-mantener-consumo-125626.asp
[2] KRAUZE, Enrique El mesías tropical en Letras Libres junio de 2006 http://www.letraslibres.com/revista/convivio/el-mesias-tropical

viernes, 6 de abril de 2012

Democracia con derechos de autor


El pasado dos de abril, apareció en los principales diarios del país una nota sobre declaraciones que hizo Andrés Manuel López Obrador con respecto a las propuestas de Peña Nieto. El siguiente extracto es de la página de Milenio:

“El abanderado de la coalición del PRD, PT Y Movimiento Ciudadano, Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que Enrique Peña Nieto copia y plagia sus ideas y propuestas de campaña, por lo que “ya le vamos a cobrar derechos de autor”.

Ello en referencia, dijo, al crecimiento del 6% en la economía que el ex gobernador mexiquense estimó durante una posible administración.”

Que un candidato acuse a otro de robar o copiar propuestas, como si esto constituyera un delito, es un síntoma del complejo mesiánico que lo aqueja. No sólo no es un delito, es un ejercicio de plena democracia la inclusión de propuestas viables en el ideario de un candidato, provenientes de diversas fuentes, sobre todo si esas fuentes son el seno de la oposición. Podemos entender a partir de esta denuncia que lo que realmente importa al contendiente amarillo no son los objetivos o reformas en sí, sino recibir el crédito por haberlos impulsado. Está claro que Peña Nieto no se caracteriza por su inteligencia o espíritu innovador, es más, es probablemente el menos ilustrado del paleolítico panteón que es el PRI, sin embargo, como líder en las encuestas es el que mayores probabilidades tiene de colgarse la banda presidencial. Celebro que el puntero coincida en objetivos con corrientes que en apariencia se contraponen con la suya. Y espero que retome propuestas de quien fue su adversario en la contienda interna del tricolor, Manlio Fabio Beltrones, de quien hablo aquí: El "nuevo PRI"

Si vamos a empezar a cobrar derechos de autor, el candidato de las izquierdas tiene varias deudas que saldar con sus contrapartes sudamericanos, ¿o es que entre tanto amor se le han olvidado las actitudes y discursos caudillistas de hace unos años?


miércoles, 28 de marzo de 2012

Propuestas: Desarrollo económico y política exterior


Los cuatro candidatos (por razones obvias omito a “Juanito” y sus similares) plantean,–como buenos políticos en busca del voto de los ciudadanos–, propuestas utópicas, de esas en las que estamos de acuerdo todos. El asunto importante es: ¿Cómo materializarlas?

Desarrollo económico

Comienzo con Peña Nieto y lo que ha opinado al respecto. Según el portal Arena Electoral (http://arenaelectoral.com/temas), Peña antes que nada propone una reforma fiscal integral. Es una propuesta que ha estado sobre la mesa durante mucho tiempo. Hace unos días en conferencia en la Universidad Iberoamericana, Jesús Silva-Herzog también habló de la necesidad de la misma ya que el nivel de recaudación en México es muy bajo si se le compara con otras naciones. México obtiene en recaudación tributaria apenas un 12% en relación a su PIB, muy por debajo de países latinoamericanos como Brasil (39%) o Argentina (32%) según la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Con respecto al tema de recaudación y deducción de impuestos, Andrés Manuel López Obrador propone: “Acabar con los privilegios fiscales que gozan los grandes empresarios.” Suena muy bien pero ¿Cómo lo hacemos?, ¿A través de impuestos especiales?, ¿Reducción del monto deducible? Es muy vago todavía. De manera similar, Josefina Vázquez Mota habla de “Impulsar el mercado interno eliminando privilegios”, no es específica en cuanto a qué privilegios pretende eliminar. Podría tratarse, al igual que en el planteamiento de AMLO, de los fiscales o los sueldos de la burocracia gubernamental. En fin, se queda en buenos deseos. Lo que es interesante es hallar esta coincidencia entre dos candidatos que son en apariencia opuestos.

El que sigue es definitivamente el tema más importante en cuanto a desarrollo económico se refiere: ¿Qué hacer con PEMEX? Peña Nieto nos dice:” Impulsar a México como potencia energética, se requiere una reforma que sin perder la propiedad del Estado sobre los hidrocarburos, triplique la inversión en este sector” La inversión en ese sector en el año 2008 (la única cifra que encontré) fue de 217.9 miles de millones de pesos. Haciendo una aproximación, triplicarlo implica que para el año 2013 la meta está en alrededor de 700 mil millones de pesos, el debate es: ¿Qué porcentaje de Petróleos Mexicanos se abriría a capital privado para alcanzar este objetivo? Vázquez Mota y Gabriel Quadri también mencionan la necesidad de abrir espacios de inversión en PEMEX, y como Peña Nieto, son muy ambiguos en sus comentarios. AMLO es el único que no hace referencia al tema, sin embargo plantea algo muy interesante: Que las operaciones en la Bolsa Mexicana de Valores paguen impuestos. Una manera viable de aumentar la recaudación que como ya se mencionó, está por debajo del nivel óptimo.

Otra propuesta del perredista es: “Cobrar impuestos con base en la palabra de los contribuyentes; simplificar el proceso del pago, reducir gastos y poner en práctica un programa de austeridad republicana.” Congruente con su nuevo enfoque, la llamada “república amorosa”, AMLO propone confiar en la honestidad y bondad del pueblo mexicano. Tiene razón en cuanto a que se simplificaría el pago y se reducirían en gran medida los gastos del Sistema de Administración Tributaria, pero hay que pensar en qué medida se reduciría también la recaudación. No estamos en Suiza y hay que aceptar nuestra realidad. El mexicano no es un contribuyente cumplido.

Gabriel Quadri, que si bien no tiene posibilidades de ganar la elección –sólo apunta a conservar el registro de Nueva Alianza– tiene un planteamiento que valdría la pena analizar, a pesar de la vaguedad. “Reorientación de los subsidios y precios a los energéticos hacia el financiamiento a sistemas de energía renovable: transporte público.” Me parece muy buena, la primera duda es: ¿La reorientación de subsidios sería paulatina? Es decir, ¿de cumplirse nos enfrentaríamos a un gasolinazo de 2 pesos, en lugar de los aumentos que hemos tenido hasta ahora de centavos? Porque a PEMEX el litro le cuesta $12 y en el caso de la gasolina “Magna” el precio de venta es de $10 hasta el día de hoy. Sería interesante ver la respuesta del público ante dicho aumento. Se me ocurren otras alternativas además de apoyar al transporte público –que ha sido un logro incuestionable de las últimas administraciones del D.F.–, como crear un apoyo a quienes adquieran autos híbridos o eléctricos, cuyo precio en el mercado hoy es mayor que el de los autos de gasolina o diesel.

Política exterior

En cuanto a política exterior, Gabriel Quadri no ha dicho nada, de los otros tres aspirantes, menciono lo más relevante.

El candidato priista habla de impulsar una política industrial que fomente la actividad económica. De este planteamiento se desprenden preguntas como: ¿Si se refiere a PEMEX, estaría dispuesto a aceptar inversiones extranjeras como las que tiene la compañía mexicana en Repsol de España? De ser así, ¿En qué porcentaje y de qué manera, qué tipo de opciones?

Andrés Manuel toca un tema que es medular en la coyuntura actual, los migrantes en E.E.U.U. Según Arena Electoral, el candidato de izquierda solicitará el cumplimiento del compromiso de regularizar la situación migratoria de todos los mexicanos que viven y trabajan en EU. Es un tema complicadísimo, planteo el siguiente escenario: Si el partido republicano gana la elección presidencial en noviembre, ¿Qué estrategia habría que seguir? Porque sabemos que a los republicanos y en particular los más conservadores (Tea Party), no les encanta la idea de aceptar a los migrantes mexicanos. Si no se aclara esta situación, ¿Qué hacer con 12 millones de repatriados que demandarán servicios, seguridad, etc.? No es algo que se pueda tomar a la ligera.

Josefina Vázquez Mota se refiere en todos sus planteamientos a la relación con Estados Unidos, el más rescatable es crear un fondo para estudiantes indocumentados. La candidata no ha especificado de qué gravamen echará mano para cumplir esta propuesta.

Finalmente, López Obrador habla de diversificar las relaciones internacionales. Concuerdo, depender cada vez menos de E.E.U.U. sería bueno para la estabilidad del país. Habría que analizar desde un punto de vista geopolítico qué países servirían como alternativa, ya que las presiones que puede ejercer el gobierno norteamericano sobre México, en ocasiones pesan más que la buena voluntad de nuestros gobernantes. Es aquí donde veo una de las debilidades de Andrés Manuel, tiende a desdeñar la política exterior y quizás carece de la preparación necesaria para lidiar con asuntos de esta índole. Por los cambios que ha sufrido el mundo en los últimos años, es imposible que un jefe de estado se asuma como independiente de lo que ocurre afuera de sus fronteras.

Creo que, a diferencia de lo que se ve a simple vista, sí hay propuestas, sí hay temas interesantes y las campañas que empiezan en 48 horas prometen ser mucho más competidas de lo que se cree. Esperemos que en los debates estén dispuestos a contestar directamente cuestionamientos como los que expreso aquí.